viernes, 8 de noviembre de 2024

EL TINTE - Curso Escritura Creativa Entrelibros

 

EL TINTE

Kayla sabía que corría un enorme riesgo. Cogió la primera botella de plástico que pilló cerca de su cobancha y vació el resto de líquido. Con una navaja suiza que guardaba en su bolsillo derecho del maltrecho abrigo, le cortó el cuello. Y unas gotas rojas aparecieron en su pulgar izquierdo. No le dio importancia y lo chupó enfurecida. En el interior de lo que quedaba de botella echó el líquido rojo. Lo movió con una rama astillada del árbol que la cobijaba día y noche, entre el cielo y los cartones que le servían de somier. Según indicaba, sería permanente. Perdería de forma irremisible su lucida cabellera castaña. Asomada a unos restos acristalados movía con rapidez la navaja mientras caían los mechones en un suelo encapotado de lluvia perenne. A tientas y sin más argucias que su viejo instinto, logró llevar el líquido de la botella hasta su pelo raído como su abrigo. Y allí se quedaría por siempre.

Pero a pesar de aquel cambio, Kayla sabía que corría peligro. Se tumbaba a diario sobre un puñado de cartones y con la única compañía de un lápiz de grafito con un bloc de dibujo. Se le daba bien el dibujo a mano alzada. Apostada sobre la acera y apoyada en el ancho tronco de madera del árbol que tenía como único techo, se pasaba el día holgazaneando. Las uñas eran negras como el hollín y andaban pidiéndole cita a la navaja. Los restos de comida de las papeleras constituían su dieta semanal. No podía ser diaria. No había tantos restos. Y entre gotas de lluvia y protegida a medias, lograba dibujar a duras penas…sacaba punta con su navaja al grafito y lo llevaba al papel con impotencia. Con dificultad agarrotada. Era un conjunto de huesos cubiertos con harapos que había localizado a las afueras de una tienda de barrio antes de apostarse en su árbol preferido. Pasaban los días y las semanas y a veces solo se veía un bulto rojo sobre un taco de cartones. No podía moverse de allí. Sabía que antes o después su vida cambiaría. Pero necesitaba tiempo. Necesitaba salir de donde se encontraba…salir de la calle para alcanzar su sueño. Pero su sueño se convirtió en pesadilla.

 

¿Cómo había acabado allí? ¿Dónde se encontrarían sus padres? Con frecuencia soñaba con ellos, pero no podía moverse. Las piernas se quedaban ancladas a su pasado y no podía articular paso alguno. No podía llamarlos. No podía acariciarlos…y siempre cuando, estaba a punto de abrazarlos…se despertaba empapada y tenía que cambiar los cartones porque pareciera que el mayor chaparrón hubiera descargado sobre una frente marchita. Que el cielo hubiera sentido la necesidad de empapar aquellos pensamientos, ponerlos a remojo, porque todo lo que crece rápido tiene más facilidad para torcerse. Como la vida de Kayla.

Pero sabía que todo tenía un final. ¿La muerte? Podía ser, pero estaba convencida que si seguía allí apostada, su futuro tendría otro color. Que no fuera el rojo fuego. Que no fuera el rojo del infierno de Dante, pues quizás su pelo sea rojo al igual que la sangre que bombea su pequeño corazón, pero necesitaba que todo diera un giro. Un giro inesperado, mientras dibujaba con el grafito caras, personas, perros, mascotas, edificios,…hasta caer dormida con el cuaderno sobre el pecho y las manos abrigando su futuro tan inestable como una torre de naipes.

Una mañana, pasados sesenta días, Kayla no estaba en su refugio. Su viejo bloc de dibujo tampoco estaba allí. Cuando recogieron todos los trastos que acumuló durante más de tres meses, comprobaron algo impresionante. Había dibujado las caras de todos los altos mandos de la Stasi con una precisión fotográfica. Encima de la mesa de un general de la Alemania Occidental, el viejo bloc permanecía cerrado. Al otro lado de la mesa, Kayla esperaba para ser entrevistada con una apariencia distinta. Fuerte, serena, tranquila, sabiendo que la operación especial que le habían encomendado había ayudado para que cayera el Muro de Berlín, la agente doble Kayla bebía pequeños sorbos de un café inclasificable. Nunca olvidaría aquel Berlín. Su pelo se lo recordaría.

Era 12 de noviembre de 1989. Solo se escuchaban los gritos de alegría y libertad. Kayla tendría otra operación. Pero pronto podría abrazar a sus padres, que la esperaban al otro lado del muro. Al otro lado del mundo. 

sábado, 31 de diciembre de 2022

25 años de amor compartido

 25 años. Un cuarto de siglo. Otro año en el zurrón. Otro año a la talega...pero en esta ocasión sí que es un año especial.

Cuando los albores del siglo XXI casi aparecían y los estertores del viejo siglo XX de las guerras casi finalizaban, una bella historia de amor surgió del frío.

De un frío de enero que recordaba a diciembre. de un frío helador que se acompañaba de alegrías y de felicidad. Un frío que ahora ya no se recuerda. Un amor de los de antes. De los que ya no se estilan.

Esta noche mágica vino a unir a dos corazones que andaban preocupados con su futuro. Uno quería escapar de una vieja historia "amarga" y otro ansiaba pasarlo bien, entre los algodones de un nutrido grupo de amigos.

Pero el brillo de sus ojos fue especial. El tacto de sus manos y sus mejillas no se olvidará jamás.

Y cuando comenzaba a despuntar el alba, se separaron con la convicción de ella de que a aquel joven no lo volvería a ver jamás. Pero él sabía que acababa de encontrar a su alma gemela. No hizo falta más tiempo. No lo necesitaban. No hizo falta más sonrisas. No se escapaban.

y aquí nos encontramos. Como si fuera ayer. Con los deberes cumplidos. Con los dedos entrelazados y mirando al futuro con esperanza, con AMOR y con SALUD.

Gracias por estos 25 años de amor compartido, por ser mi amiga, mi compañera, mi hermana, mi amante, mi esposa, mi CARI, mi sendero, mi luz y sobre todo, por ser mi compañera de vida. Por ser la mejor enfermera que existe, por resolver mi dieta semanal, por ser mi consejera, y porque a pesar de todo, hoy podemos decir que el amor ha triunfado.

Déjame que te diga como el viejo bolero: "como han pasado los años, las vueltas que dio la vida, nuestro amor siguió creciendo, y con el nos fue envolviendo, habrán pasado 25 años, pero el tiempo no ha querido que pase...lo nuestro".

Con todo mi amor, para que celebremos otros 25 más, TE QUIERO y te Querré siempre!!!

Un año para celebrar la VIDA

 25 años de nuestra era. Un cuarto de siglo. Otro año más, pero otro año más diferente.

Como diría el viejo cazador, otro año en el zurrón, o en la talega, como también diría mi viejo camarada Carlos, otro año para celebrar la VIDA.

Un año raro. Que comenzó con silencios. Con esperas. Con descubrimientos. Con sabores agridulces, sin certezas de que fueran a gustar. Pero probamos aquella medicina con riesgo y con valentía, y todo fue deparando en sonrisas y apretando doctas manos que nos devolvían a un estado casi catatónico, donde el agradecimiento salía por los poros de nuestra piel recuperada.

Carlos fue el primero de la lista casi interminable, probando grapas y anestesia. Todo salió de maravilla. Un susto que quedaba agazapado en el cuarto oscuro sin poder salir a jugar en este salón grande que es la VIDA. Recuperación al lado de su preciosa enfermera de cabecera, que igual conjuga un bacalao impresionante con piñones y pasas, que atendía sin denuedo, al paciente necesitado más de atención que de cuidados. Pero después de más de 50 años juntos, un puñado de grapas no iba a provocar ninguna rebelión a bordo del velero llamado AMOR, amarrado en el puerto de Marqués de Linares.

Luego hubo que visitar la gran y preciosa Córdoba en varias ocasiones para luego probar la misma medicina. Otras manos doctas que dieron más batería a este que escribe, y agradecidos corazones fueron a regalar aceite de Jaén a eminencias cordobesas. Nunca habrá suficientes olivas para regalar el necesario aceite que embadurnar las tostadas que las generaciones venideras descendientes de aquellas 8 manos, hicieron posible que hoy estemos aquí. Por éso solo esas manos cordobesas seguirán la evolución del escribiente y seguirán catando el aceite regalado hasta el final de los días. Y cómo olvidar la profesionalidad, la amabilidad, el cariño recibido de todas las partes, pero sobre todo de la más próxima. De aquella, que de manera impecable y sonriente, acudió cada día durante más de 131 días a apagar les necesidades del paciente. Buscando alternativas, nuevos fármacos, nuevas necesidades para mejorar la vida de su querido paciente, que agradecido, siempre tuvo una sonrisa presta para regalar y una deuda impagable en la talega. El velero AMOR volvía echar anclas en Menéndez Pelayo.

Pero cuando parecía que todo volvía a la calma, y a pesar de que como dice el viejo marino Pérez - Reverte, en el mar siempre hay que estar al acecho y con un ojo abierto y otro entreabierto, la tempestad se hizo presente una noche calurosa de verano, para a la gran cocinera y madre de todos, la vieja apéndice extirpar. Todo se resolvió a las mil maravillas. Manos sevillanas y jóvenes que se vienen a sumar a las cordobesas, y de nuevo, más grapas que cuidar por las excelsas manos de la enfermera titular de la familia. Yo diría como mi padre afirmaba, que la doctora de la familia, estuvo siempre pendiente de todo y de todos. Y consiguió el trofeo final. Que su querida madre saliera por la puerta grande de San Agustín, con otra deuda y con agradecimiento en el corazón.

Pero no faltaría la bacteria de Gema. Aquella que por agosto hizo acto de presencia y que vino a poner en jaque esta familia. Entre auxiliares, enfermeras y médicos que por Agosto visitaron su habitación, el Quirón parecía el camarote de los hermanos Marx, aunque todo con mucha calma y atenciones. Hasta que llego Rodrigo, y no Díaz de Vivar, sino el ginecólogo residente en Nueva York a evaluar la dolorosa situación de Gema. Y dio con los antibióticos correctos. Otras manos que sumar a la larga colección. Y milagrosamente, todo rastro desapareció. Toda letanía de aquellos días de crucigramas y visitas a la Canasta terminaron como tenían que terminar, con un final feliz.

Historias que vienen a refrendar que todos los días hay que dar gracias por la VIDA. Por la suerte que el Sol nos edulcore el alma y nos caliente el corazón. Porque la lluvia nos cale tan dentro que no haya posibilidad de evitar su frescor y su tranquilizador repiqueteo. Para poder brindar ante la chimenea con el hipnótico chisporroteo ante nuestros sueños que se hacen realidad, con las tres historias que de distinta manera pero con un mismo final, nos demuestran que la confianza debe ser nuestro mayor aliado. 

Confiar que el amor, la esperanza y la SALUD son nuestros mayores tesoros y nuestros mejores presentes. Todo lo demás es superfluo y prescindible. 

Gracias a todos y gracias a que esta familia es una GRAN FAMILIA hoy podemos gritar a los cuatro vientos un enorme GRACIAS sabiendo que a pesar de las piedras que nos hemos encontrado en el camino nuestro espíritu positivo ha provocado que este brindis sea una realidad tan bonita.

Os deseo a todos un 2023, sin piedras en el camino y lleno de SALUD, ESPERANZA y AMOR.

Feliz 2023 !!!!!



ENTREVENTANAS, MUROS QUE ABRIGAN

 

Hay muros que propiedades ocultan, muros que aíslan pero que no abrigan, que no encierran el rumor de palabras, el rumor del agua, el calor del amigo, la luz desbordante del patio andaluz. Un patio que, aderezado de nostalgia linarense y con fuente perpetua, convoca a esta tabernae gastronómica a todo paciente necesitado. Unos muros que disponen de una escalera hacia el cielo, hacia la torre vigía donde imaginar que uno tiene el frescor del mar a sus pies, mientras los platos van subiendo y una coqueta galería con pequeños veladores nos recuerda el París de los años 30.

Una sala reconfortante con una barra a modo de burladero donde ocultar la cava de vinos selecta, salpimentada de pilares esbeltos, con el aroma de los platos que desde la cocina se sirven como naipes en una timba de póker, con la salvedad que entre estos muros no puedes ir de “farol”, porque todo es verdadero, todo es manejado con sonrisa no caduca, mientras Vicky se multiplica entre cielo y tierra subiendo por la escalera de color y Javi distribuye los comensales que tenían una doble pareja reservada abriendo el juego, Raquel tendrá que hacer malabarismos en una cocina bien aprovechada, repartiendo huevos con gulas, flamenquines o codillos al horno y de postre, tartas y tiramisú.

Y cuando la timba termine, y cada uno recoja sus emociones en tazas de latón, sabremos que durante un par de horas nuestro corazón habrá latido al ritmo del agua constante, indicándonos que la calma y la paz fueron recetadas por doctas manos, porque cuando el diagnóstico pronostica un exceso de estrés siempre hay un patio andaluz que reconforte el alma, que abrigue el corazón pues cualquier medicamento químico no tendrá las  vitaminas, los nutrientes y los excipientes básicos para rebajar las pulsaciones con la misma armonía y sosiego que el que aportan esos viejos muros encalados. Muros que cuentan secretos linarenses. Muros que encierran historias verdaderas. Muros que abrigan al paciente cuando se despide entre sonrisas cómplices y agradecidas, viéndose reconfortado y sabiendo que aquella es la primera dosis de un tratamiento recetado de por vida, y que deberá de regresar a aquel lugar especial si quiere mejorar. Si quiere seguir viviendo.

Y si en sus muros ven unas puertas ojivales de madera con un candil, recen al Cristo de la Expiración, Él les bendecirá y en silencio, les dará las gracias. 

Juanjo Argudo y Alicia Mota, pacientes del “Entreventanas                                               24 Junio de 2022.              

lunes, 2 de mayo de 2022

SEGUIRÁ LLOVIENDO

 Seguirá lloviendo…a pesar de que el horror de la guerra lo tiñe todo de negro muerte, de negro miedo, de negra oscuridad, de negra ansiedad, de negro futuro robado.

Seguirá lloviendo…mientras quede un solo árbol sobre la Tierra, mientras despunte el primer rayo de Sol, mientras el agua pura pueda limpiar las heridas y borrar los malos recuerdos.

Seguirá lloviendo…a pesar de los que se empeñan en separarnos, a pesar de aquellos que quieren apropiarse de la memoria, de mis cariños, de tus besos, de mis caricias, de tus consuelos, de mis olvidos, de tus desvelos, de mis esfuerzos…porque siga lloviendo amor.

Seguirá lloviendo…mientras un bebé necesite tu leche, mientras una niña requiera tu consejo, mientras una madre baje hasta los infiernos para rescatar a su hijo desolado, mientras esa misma madre llore por los cuatro costeros cuando su hijo hace la primera comunión y luego sufra por los primeros amores, las primeras evaluaciones, las primeras decisiones,…para una madre, todo se convierte en primerizo...porque siempre quiere acertar.

Seguirá lloviendo…cuando aprietes su mano tierna y broten lágrimas de ternura, cuando entregues un beso y recibas cientos, cuando robes un abrazo y te condenen a devolver miles, y siempre que no esperes que llueva… seguirá lloviendo.

Seguirá lloviendo…porque si no lloviera…la luz se apagaría, la Tierra se secaría…los corazones se arrugarían…y quizás, en ese preciso momento,  nada tendría sentido.

Seguirá lloviendo…como lo ha hecho siempre, a pesar del cambio climático, a pesar de las chimeneas de odio, a pesar de las emisiones de ese gas tóxico denominado envidia, a pesar de las invasiones pueriles, a pesar de los agujeros negros de rencor,…nada podrá impedir que nos empape esa lluvia del amor desinteresado, de ese amor desdibujado, pero ese amor entregado en cuerpo y alma a todos los que quieres. A todos los que forman tu galaxia…a todos los que te hicieron como eres…a nuestras madres, pero también a nuestros padres…ellos también forman parte de ese espacio y de ese horizonte.

Seguirá lloviendo…porque no hay límites al amor, porque no hay límites al corazón…porque mientras esa lluvia nos empape…no habrá toalla que nos pueda secar…no habrá motivos para secarnos…ese es nuestro mayor regalo.

Felicidades A TODAS LAS MADRES. 1 mayo 2022

domingo, 18 de julio de 2021

A nuestro pequeño mosquetero

Si el venerable Alejandro Dumas viera la primera foto de nuestro homenajeado en el día de hoy, quizás hubiera cambiado el nombre de su protagonista por Carlos D’Artagnan, porque al igual que conquistó al mismísimo Cardenal Richelieu, nos conquistó a nosotros aquella tarde de octubre de hace unos 5 años. Tú nos proteges de todo mal, sin tener que sacar tu espada, porque con tu inocente mirada derribas a todo aquel que se atreva a acercarse a tu familia. Elegante, dulce, educado, eres como un sabroso pegamento que hace que todos estemos unidos a ti…extiendes tus redes como otro superhéroe que conoces bien, y todos caemos en el saco del amor. Gracias por hacer que ese pegamento no nos aleje de tu inocente mirada, pequeño gran mosquetero.



Si esta mañana, que me he volcado de un tirón el libro de Charles Dickens, que revela la vida de Oliver Twist, te quería, cuando escribo esta dedicatoria y veo tu sonrisa tan noble, verdadera, tan fiel, tan sincera AÚN TE QUIERO MÁS, y no puedo por menos que dar gracias porque la vida te sonríe, y espero que te siga sonriendo, para que nos devuelvas como un espejo mágico, tu felicidad elevada al infinito, porque así entenderé que las vicisitudes que pasó el pequeño Oliver están en las antípodas de tu feliz vida.



Si quieres que te cuente un secreto…no te lo diré muy alto. Fue un viaje espectacular el que hicimos el año pasado a tierras dominicanas…y me encantó verte tan feliz, en una tierra tan lejana como bella. No pierdas la ilusión por viajar, que no dejen de brillar tus ojos ante una nueva aventura por conocer el mundo y nuevas tierras. Nosotros esperamos acompañarte y que ese brillo nos ilumine el camino, porque debes saber que cada estrella que se enciende en el cielo cada noche, nos dice que “LA VIDA ES UNA CASCADA DE RECUERDOS, Y QUE CADA MOMENTO ES UNA AVENTURA”. Te deseamos que esa aventura sea larga y placentera. Feliz cumpleaños.



Bello D’Artagnan…Te queremos tus tíos Ali y Juanji, tus compañeros de aventuras.


Mientras pasaba la noche fría

 

Es probable que haga frío, le digo a mi madre, anudando la corbata con el nerviosismo propio del día y más aún con los rigores de la edad. 31 de diciembre. 22 años. Fiesta de Nochevieja. Amigos y amigas. Entradas en el abrigo. Sonrisas por doquier. Mi padre me presta una corbata de rayas, y un chaleco negro de terciopelo negro, me mira desde la cama de mis padres, pues en su dormitorio es donde me escondo para desvestirme y vestirme para la ocasión, ¿para impresionar a alguien? ¿para gustar a alguien? ¿para conocer a alguien? Había muchas ganas de volver a la fiesta que celebraba un conocido hotel, cuyo nombre recuerda a los héroes romanos y cartagineses que anduvieron por nuestra querida Linares. Aníbal. Qué gran estratega y que buena fiesta la del año anterior. Con el agua de colonia recién puesta y con la prisa en los tobillos me encamino o me despeño escaleras abajo con el traje casi prestado y con mi amuleto de la suerte, que no es otro que mi chaleco de estreno. Así me subo al coche de mi amigo Esteban y quizás, solo quizás, un breve trayecto me separa de la sorpresa. Arremolinados en torno a la puerta de entrada, cientos de jóvenes ávidos de pasar un buen rato, ansían entrar y dejar en el guardarropa su abrigo, para deleitar al personal con sus mejores galas. Así lo pienso hacer. Soltar el abrigo y lucir mi traje con chaleco, pienso mientras bajo las escaleras que me conducen a la fiesta. Y allí comenzó todo. Un breve saludo a la puerta con amigos y su mirada dispuesta a radiografiarme.

Esa mirada influyó en el postrero devenir de la fiesta y de la noche. Fuera hacía frío, pero dentro se gozaba de un clima de euforia colectiva. Esa noche todo el mundo quería ser feliz. Esa Nochevieja era un día nuevo, un año nuevo, una vida nueva por estrenar, como mi chaleco. Y estrené un saludo que no conocía, pues no solía ser tan directo en tan corto espacio de tiempo. Necesitaba mi tiempo, mi distancia. Y apareció ella. Tan bella como aquí la ven. Con su vestido azul de terciopelo y sus sandalias que traslucían que Cenicienta había llegado a la fiesta. Conversamos, bailamos, y tras el riguroso análisis, pues nos besamos. Nos besamos y ya no nos separamos. Yo iba y venía a mi grupo de amigos, pero deseaba volver y seguir hablando con ella. Conocer más de ella. Hasta que el tiempo se paró. Su reloj dejó de dar la hora. Y su mundo se derribó. Como un terremoto de 6 en la escala de Richter. Intentamos que el reloj volviera a dar el tic tac, pero no hubo manera. Y a pesar de que el tiempo se paró, nuestro reloj comenzó a marcar, y marcar, y marcar….Y ya son 23 años, los que separan aquellas noches. Esta noche también es fría, y a veces, nos congela el pensamiento y los nervios tiritan pues no pueden resguardarse, pero el amor los templa, y los somete a pesar de que el termómetro quiera jugar una mala pasada. El amor, que por mi pequeña Cenicienta que se ha convertido en mi esposa Alicia, siempre todo lo puede. Siempre todo lo podrá. Y con el respeto como bandera, como la noche en que nos conoció la vida, y nos juntó el destino, viajaremos a todos los confines de la vida, como la pequeña barca que intenta atravesar el océano, pensando que no tiene un objetivo claro, y teme el ocaso y el iceberg o el naufragio. Mi objetivo siempre estuvo claro. Y siempre estará claro. Que la felicidad esté siempre en nuestra mesa, y que el amor nos abrigue como edredón, y que la salud nos de esperanza, y que la esperanza nos haga viejitos, dándonos un beso cuando regresamos del servicio en plena madrugada, y agarrándonos la mano cuando vemos la televisión, pues mi aventurera enfermera, conquistó mi alma hace 23 nocheviejas para cada año nuevo sentir que brota de nuevo la ilusión, que brota del fondo del corazón la palabra Gracias.

Gracias por todo. Por regalarme tu corazón. Por ser como eres. Por curarme las heridas. Por cuidar mi dieta. Y por tu generosidad, que entregas a todo el mundo. Tú sabes cómo hacerlo. Por tu belleza interior. Y por ser mi vida.

 

Felicidades, y que vengan otros 23 años para seguir descorchando la vida.

            Te quiero.  Tu juanji de siempre…que nunca se fue….

Palabras a mi sobrino Carlos, con motivo de su Primera Comunión

 

Buenas tardes, disculpen que el soliloquio comience con una pregunta compartida, ¿Ustedes creen que estamos ante un niño feliz que hace su Primera Comunión? ¿Carlos, es hoy el día más feliz de tu vida?

Pues siendo hoy, 10 de julio de 2021, el día más feliz, no quiero que mis divagaciones hagan presencia en este día tan hermoso para Carlos y todos los presentes, después de una liturgia tan entrañable, porque hoy hablarán desde un emperador hasta tres grandes padres. En este año que se conmemora el 200º aniversario de la muerte de Napoleón Bonaparte, quien cautivo en la isla de Santa Elena, preguntó a sus generales cuál creían que había sido el día más grande de su vida...y casi al unísono, todos corearon el día de su coronación en la Catedral de Notre Dame de París, el de las principales victorias…y cuando se hizo el silencio, el emperador francés dijo: “El día más hermoso de mi vida fue el de mi Primera Comunión”…Todos mostraron su sorpresa, y a uno de ellos, al general Drouot, se le saltaron las lágrimas…entonces Napoleón le puso la mano en el hombro y le dijo: “¡Bravo Drouot, sois el único que me habéis comprendido!” (sólo deseo Carlos, que tu vida sea tan magnífica y maravillosa, para que este día no sea el más hermoso de tu vida, y vengan muchos días inolvidables para un apasionado de la historia, con tan sólo 10 años).

El primer padre que hará acto de presencia no está en esta iglesia, aunque sí en toda la Iglesia Universal (con mayúsculas), y no es otro que Angelo Giuseppe Roncalli, por todos conocido como Juan XXIII, o más exactamente, San Juan XXIII, el cual siempre será recordado por el cariñoso apelativo de Il Papa Buono, el cual nos dejó para la posteridad, una historia que siempre  relataba a los niños. Cuando se sentaba en la silla gestatoria, la silla en que se sentaban los papas para caminar entre el pueblo (que ahora ya no se usa) contaba que la silla más hermosa en la que fue llevado (mejor que la gestatoria) fue cuando con tan solo 8 años y vivía en Sotto il Monte, un pueblecito a las afueras de Bérgamo, hizo la Primera Comunión. Y cito: “Para ir a comulgar por primera vez tuve yo que recorrer hasta la capilla donde recibía por primera vez a Jesús en el Santísimo Sacramento del altar ocho kilómetros porque vivíamos en el campo y la capilla del pueblo se encontraba a 8 kilómetros. A la vuelta yo estaba muy cansado y me trajo mi padre en sus brazos, y la verdad es que el recuerdo de aquel gesto de amor por parte de mi padre lo llevo por siempre en mi corazón(ya sabes que tu padre te ha llevado en muchas ocasiones, cuando dormido, volvíais a casa, pero también tenías mis brazos y los de toda tu familia y amigos y los seguirás teniendo para que tu cansancio no te derrote nunca…).

El segundo padre de la Iglesia que viene a contarnos una pequeña historia es otro italiano, Giuseppe Melchiore Sarto, nacido en Treviso, Venecia…(¿te acuerdas Carlos de Venecia?), más conocido como Pío X, el cual recibió un día en audiencia a una señora que llevaba consigo a un niño de 4 años… El papa acariciándole le preguntó: “¿Cuántos años tienes?”, “Cuatro – respondió la madre – dentro de dos o tres hará la Primera Comunión”. El papa preguntó al niño con cariño…”¿A quién se recibe en la Sagrada Comunión?”, “A Jesucristo” – dijo prontamente el niño – . “¿Y quién es Jesucristo?”. “Jesucristo es Dios” – dijo el niño con igual presteza –. Entonces el Papa volviéndose a la madre le dijo: “Traédmelo mañana y yo mismo le daré la Primera Comunión”.

(Carlos no esperamos de ti que seas tan rápido respondiendo a todo, pero eres tan inteligente y te esfuerzas tanto en todo lo que haces, que las recompensas vienen solas).

Y por último, el tercer gran Padre, San Juan Pablo II, canonizado por el Papa Francisco el mismo día que a San Juan XXIII, se dirigía a un grupo de niños que hacía la Primera Comunión en la Basílica de San Pedro en 1979,  y les decía:

“Vosotros sois los predilectos de Jesús…Queridos niños y niñas, os habéis preparado para la primera comunión con mucho interés y mucha diligencia, y vuestro primer encuentro con Jesús ha sido un momento de intensa emoción y de profundad felicidad.  ¡Recordad siempre este bendito día!

Y a vosotros, padres y familiares, os digo con preocupación y confianza: ¡amad a vuestros niños, respetadlos, edificadlos! ¡Sed dignos de su inocencia y del misterio encerrado en su alma, creada directamente por Dios! ¡Ellos tienen necesidad de amor, delicadeza, buen ejemplo, madurez! ¡No los desatendáis! ¡No los traicionéis!...”

Eso que les pidió San Juan Pablo II a aquellos padres y familiares y amigos, os pido a todos vosotros, que respetemos a Carlos, que lo amemos, y celebremos su inocencia, porque él con su sonrisa y con su amor que derrocha en ese cuerpo marinero, nos conquista a todos cada día. Felicidades por éste, tu gran día. Te confieso que mi gran día amaneció en este altar, hace casi 17 años, cuando la tita Ali y yo nos casamos. Te queremos. Te querremos siempre.

Iglesia de San Francisco, 10 de julio de 2021

domingo, 2 de mayo de 2021

Mientras siento su abrazo

 

Mientras despunta el día, con el suave murmullo de los pájaros ilusionados por el concierto al que nos acostumbran cada primavera, en esta primavera extraña suelen responderse en un código que no logro descifrar, lanzan tibios mensajes que rebotan en mi mente como un martilleo continuo o como un redoble de campanas, un teñir que me hace soñar aunque estoy despierto, con una extraña y lejana, pero a veces repetida, pesadilla. Que mi madre vuelve a abrazarme y cuando recorro los metros que nos separan, se esfuma como gotas de rocío sobre un cristal, dejando mis brazos abiertos, pero sin ser correspondido… ¿seguro, pienso cuando me lavo la cara y vuelvo a la cama?... ¿estoy seguro de no haber recibido su abrazo tierno?

Su último abrazo, que fue siempre como el primero, me trajo aromas de lavanda y de jazmín, ecos de nardos y azahar, anunciando ese abrazo una primavera eterna y un amor inigualable. Y cada vez que me acuerdo de ella, mientras alguna lágrima furtiva – aria que cantara magistralmente Alfredo Krauss – se escapa hasta la comisura de los labios, un elenco de sabores, aromas, sensaciones, escalofríos, recorre cada recodo de mi alma…y allí aparece su sonrisa dibujada en forma de abrazo perpetuo, en forma de beso perenne, que no se cae de los labios – como las viejas hojas de los árboles caducos – que permanece inmaculado y lleno de vitalidad, lleno de amor, relleno de generosa y amable dedicación, de entrega, de sacrificio, …

Sabores que ahora no se suelen solicitar en confiterías de moderna compostura…olores que reconfortan, olores que saben a lealtad, olores que llevan aparejado a una vieja red de pesca, el sentido de responsabilidad, el cebo del compromiso, y sobre todo, mientras que las floristerías desprenden versos nuevos de especies cruzadas para atraer a los advenedizos para cubrir un expediente, esos olores maternales no se olvidarán jamás. No se podrán reproducir en laboratorios clandestinos, no se podrán replicar en virus nuevos, y sobre todo, no mutarán…nunca podrán mutar el amor y la pasión con que una madre se entrega desde el primer segundo hasta el último minuto de su azarosa vida. Y ese amor – imposible de copiar ni hackear – se desliza por tu piel cubriéndola con el manto de la verdad. Con el manto de sinceras y verdaderas palabras…que – como capa de armiño – refresca tu piel y te hace sentirte como un Rey. Así me sentía yo. Y Así me sigo sintiendo cada vez que la recuerdo, cada vez que aquellos viejos aromas me recorren la médula – desde la cabeza a la punta de los dedos de los pies – y hacen que me sienta vivo, porque ella hizo el milagro más grande…hacéis el milagro más grande…DAR VIDA y sobre todo…RELLENAR DE ESA CREMA ESPECIAL A VUESTRO MILAGRO….que es vuestro hijo, que son vuestras hijas…

            Por ese motivo, mi dedicatoria a todas las madres, porque hacéis encaje de bolillos, multiplicáis los brazos, los abrazos, los pasos, miles de pasos diarios detrás de un pequeño milagro que va creciendo, que va demandando nuevos milagros, nuevos conocimientos, y mientras embadurnáis de esa crema a vuestro vástago, seguís aprendiendo…seguís creyendo que se puede…que la vida es dura, a veces dolorosa y trufada de miedos, desasosiegos, pero cuando ese milagro va cumpliendo años, y se hace adulto, y con el paso del tiempo hace sus propios milagros, … y una madre de verdad se mira en el espejo y se dice…qué orgullosa estoy de que ese sueño convertido en milagro y dos lágrimas se deslizan al unísono, a coro, y corren a abrazar a esa madre coraje que sin tenerlo previsto – y también llora con ellas – piensa que la vida le ha sonreído, que la vida ha sido generosa con ella. A pesar de todo lo vivido…

            Esos abrazos ya no se olvidarán, los sacrificios se apagarán en las brasas del olvido, los quebraderos de cabeza volarán y volarán subidos a un globo manejado por alguien allá arriba en las alturas – aquellos que hicieron el último viaje y que aún así siguen en un desvelo permanente por sus milagros que dejaron en la Tierra –, los problemas tendrán una solución enviada desde el más allá por correo electrónico, y quizás la tecnología que ahora nos ayuda, solo sea un vago recuerdo porque los sabores, los aromas, los abrazos de siempre, siempre reconfortarán a quién sepa reconocer todo el mérito que tenéis, todo el arrojo que desprendéis y sobre todo, el inmenso amor con que regáis vuestras plantas, y a quién se acerca a su sombra…

            Espero que cuando me toque hacer ese último viaje en ese globo, los hilos los mueva una madre que siempre, siempre, me cuidó con el suave y relleno dulce de amor perpetuo.

            Felicidades y espero que desde este día, esa crema rebose para siempre…

                        Con mi amor eterno a mi madre, Juanjo Argudo.

viernes, 5 de febrero de 2021

William Shakespeare sobre el Tiempo...Soneto 19

 Como homenaje a un gran arquitecto español, vallisoletano aunque criado a la luz de Cádiz, que acaba de ser galardonado con el Premio Nacional de Arquitectura 2020, D. Alberto Campo Baeza, y como él mismo dice "en mi estudio tengo más libros de poesía que de arquitectura", retomaremos la actividad (que en este día se ha vuelto más plácida y cotidiana, pues estaba muy empolvado este rincón de la casa y hemos tenido que darle una buen repaso) citando a Shakespeare, al que también cita el profesor y catedrático emérito en la ETSAM (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid) en muchas ocasiones y en sus numerosas conferencias.

Pero empezaremos con un pequeño verso de otro poeta inglés, William Blake, al que todos los años citaba/cita Alberto, el primer día de andadura del curso académico. Creo que debe de haberse publicado con anterioridad aquí, pero como es muy breve lo cito, recitando como haría el maestro Campo, que sintetiza el objetivo de todo arquitecto, CONSTRUIR SUEÑOS:

"En un grano de arena ver un mundo,

y en cada flor silvestre un paraíso.

Vivir la eternidad en una hora,

sostener en la palma el infinito".

William Blake

(publicado también en su libro "Quiero ser arquitecto", editado por Mairea Libros. 2014).


Pero volvamos a Shakespeare y a cómo se refiere al paso del Tiempo (con mayúscula) y con qué desconsuelo quiere seguir viviendo joven y cómo el avance perentorio del tiempo nos arrolla con su inmisericorde tic tac.

Soneto 19

Tiempo voraz, despúntale las garras al león

y haz que la tierra trague su más tierna progenie;

arranca los colmillos de las fauces del tigre

y que el fénix perenne se ahogue en su ceniza.


Haz con tu vuelo tristes y alegres estaciones

y actúa como quieras, oh Tiempo presuroso,

con todos los placeres fugitivos del mundo,

pero yo te prohíbo el crimen más atroz:


No labres con tus horas la frente de mi amado

no escribas sobre ella con tu anticuada pluma;

deja que permanezca cuando pases sin mácula


Modelo de belleza de los hombres futuros.

Pero si quieres, Tiempo, sé malo: pese a ti

en mis versos mi amor vivirá siempre joven".


Cómo Shakespeare se cita de tú a tú con el Sr. Tiempo, del que todos hablamos y nadie conoce. y le reta a que no "toque" ni se "acerque" a su amado, pues no quiere que escriba sobre él con la pluma antigua (como una  heredada y vieja estilográfica Sheaffer), signo de que todo está escrito, haga lo que haga, pues todos tenemos fecha de caducidad, pero cómo hábilmente se las ingenia y le desafía, indicándole que a pesar de luchar contra Goliat, David (su amor y por ende, su vida) siempre vivirá joven y siempre ganará con la onza de la poesía, con sus versos siempre jóvenes y frescos, con la inmortalidad por bandera, cuando le sobrevivan por los siglos de los siglos sus versos, y sus sonetos.

Esperemos que la pluma del tiempo sea condescendiente con todos nosotros, y que cuando llegue el momento de partir, las palabras escritas resuenen en los confines del mundo, en los siempre jóvenes y tiernos labios de aquel que las pronuncie.

Shakespeare como nuestro Federico García Lorca, "escribía para que le quisieran", y de forma eterna.

Juanjo Argudo.






De vuelta al blog¡¡¡¡¡¡

 Cuando los rigores de la pandemia acaecida en el 2020, y que aún seguimos sufriendo en un mundo cada vez más deslocalizado, más inhumano, más irrespetuoso con el de al lado, un mundo más preocupado en parecer que en ser, un mundo más pendiente de los likes que de los loves (amores, los amores de carne y hueso), un mundo más sospechoso de ir a su propio provecho que en proporcionar respeto, dando ejemplo de ello (véase el tema de las vacunas, por poner un ejemplo reciente) y dejar que la anciana del pañuelo en la cabeza y cargada de bolsas se siente en el autobús (y que esa misma anciana se vacune primero), cuando todo principio y rigor se ha perdido, cuando todo el mundo es su propio mundo y sus redes sociales (o particulares) y cuando todo hace presagiar una hecatombe de proporciones bíblicas...siempre resurge de entre la barbarie (cual Ícaro con sus alas huyendo de Minos), una brizna de esperanza, siempre hay una mano amiga que te proporciona la caridad necesaria para hacer el viaje, siempre quedan 10 justos en Sodoma (como muchas veces dice mi admirado Pérez - Reverte, aunque al final no los encontraron), y miles de enfermeras, médicos, auxiliares, personal de limpieza, administración, todo un enjambre de personal dedicado a salvar vidas. Mi agradecimiento desde aquí y mi reconocimiento.

Por ello, vamos a retomar las actividades del blog, volviendo a los artículos sobre arquitectura, reportajes, artículos sobre la ingeniería del agua, poesía, literatura, ciencia, etc...una amalgama de conocimiento que nos abrigue del frío, que nos refresque la memoria, que nos alimente el alma, pues que es la vida sin una buena novela, sin un buen ensayo, sin una poesía concisa y breve, sin una película romántica o de acción, y aunque Netflix está en nuestras vidas, hagamos que el resto de las artes nos invadan y nos ayuden a sobrellevar esta situación inesperada y que con el paso del tiempo,...dejemos....

que la lluvia nos moje, 

que el frío nos haga tiritar, 

que el calor nos queme el esófago, 

mientras la sopa busca consuelo,

que el amor nos inocule su virus eterno,

que la prisa de paso a la calma,

que la vida siga estando VIVA, 

puesto es signo de que estamos VIVOS.


Espero que esta nueva etapa sea un nuevo aliciente para continuar adelante.

ánimo y fuerza para todos¡¡¡¡¡¡¡

Juanjo.

Mientras pasaba la noche fría

 

MIENTRAS PASABA LA NOCHE FRÍA

Es probable que haga frío, le digo a mi madre, anudando la corbata con el nerviosismo propio del día y más aún con los rigores de la edad. 31 de diciembre. 22 años. Fiesta de Nochevieja. Amigos y amigas. Entradas en el abrigo. Sonrisas por doquier. Mi padre me presta una corbata de rayas, y un chaleco negro de terciopelo negro, me mira desde la cama de mis padres, pues en su dormitorio es donde me escondo para desvestirme y vestirme para la ocasión, ¿para impresionar a alguien? ¿para gustar a alguien? ¿para conocer a alguien? Había muchas ganas de volver a la fiesta que celebraba un conocido hotel, cuyo nombre recuerda a los héroes romanos y cartagineses que anduvieron por nuestra querida Linares. Aníbal. Qué gran estratega y que buena fiesta la del año anterior. Con el agua de colonia recién puesta y con la prisa en los tobillos me encamino o me despeño escaleras abajo con el traje casi prestado y con mi amuleto de la suerte, que no es otro que mi chaleco de estreno. Así me subo al coche de mi amigo Esteban y quizás, solo quizás, un breve trayecto me separa de la sorpresa. Arremolinados en torno a la puerta de entrada, cientos de jóvenes ávidos de pasar un buen rato, ansían entrar y dejar en el guardarropa su abrigo, para deleitar al personal con sus mejores galas. Así lo pienso hacer. Soltar el abrigo y lucir mi traje con chaleco, pienso mientras bajo las escaleras que me conducen a la fiesta. Y allí comenzó todo. Un breve saludo a la puerta con amigos y su mirada dispuesta a radiografiarme.

Esa mirada influyó en el postrero devenir de la fiesta y de la noche. Fuera hacía frío, pero dentro se gozaba de un clima de euforia colectiva. Esa noche todo el mundo quería ser feliz. Esa Nochevieja era un día nuevo, un año nuevo, una vida nueva por estrenar, como mi chaleco. Y estrené un saludo que no conocía, pues no solía ser tan directo en tan corto espacio de tiempo. Necesitaba mi tiempo, mi distancia. Y apareció ella. Tan bella como aquí la ven. Con su vestido azul de terciopelo y sus sandalias que traslucían que Cenicienta había llegado a la fiesta. Conversamos, bailamos, y tras el riguroso análisis, pues nos besamos. Nos besamos y ya no nos separamos. Yo iba y venía a mi grupo de amigos, pero deseaba volver y seguir hablando con ella. Conocer más de ella. Hasta que el tiempo se paró. Su reloj dejó de dar la hora. Y su mundo se derribó. Como un terremoto de 6 en la escala de Richter. Intentamos que el reloj volviera a dar el tic tac, pero no hubo manera. Y a pesar de que el tiempo se paró, nuestro reloj comenzó a marcar, y marcar, y marcar….Y ya son 23 años, los que separan aquellas noches. Esta noche también es fría, y a veces, nos congela el pensamiento y los nervios tiritan pues no pueden resguardarse, pero el amor los templa, y los somete a pesar de que el termómetro quiera jugar una mala pasada. El amor, que por mi pequeña Cenicienta que se ha convertido en mi esposa Alicia, siempre todo lo puede. Siempre todo lo podrá. Y con el respeto como bandera, como la noche en que nos conoció la vida, y nos juntó el destino, viajaremos a todos los confines de la vida, como la pequeña barca que intenta atravesar el océano, pensando que no tiene un objetivo claro, y teme el ocaso y el iceberg o el naufragio. Mi objetivo siempre estuvo claro. Y siempre estará claro. Que la felicidad esté siempre en nuestra mesa, y que el amor nos abrigue como edredón, y que la salud nos de esperanza, y que la esperanza nos haga viejitos, dándonos un beso cuando regresamos del servicio en plena madrugada, y agarrándonos la mano cuando vemos la televisión, pues mi aventurera enfermera, conquistó mi alma hace 23 nocheviejas para cada año nuevo sentir que brota de nuevo la ilusión, que brota del fondo del corazón la palabra Gracias.

Gracias por todo. Por regalarme tu corazón. Por ser como eres. Por curarme las heridas. Por cuidar mi dieta. Y por tu generosidad, que entregas a todo el mundo. Tú sabes cómo hacerlo. Por tu belleza interior. Y por ser mi vida.

 

Felicidades, y que vengan otros 23 años para seguir descorchando la vida.

            Te quiero.  

 

           

El futuro de las ciudades (V). Reinventar la ciudad

 


Si hablamos de reinventar, toda actuación pasa por algo novedoso, algo nuevo, algo diferente, hacer algo que nos motive, algo que nos ilusione, y para ello una de las premisas que nos debemos de marcar para buscar soluciones a los problemas comentados en los artículos anteriores debe de pasar por un eje fundamental relacionado con el agua, y con la ciencia de las ciudades, que está evolucionando, a través de las evidencias que aportan científicos como el doctor Yu Kongjian, y que permiten ayudar a los planificadores urbanos y aquellos que toman las decisiones.

Smart Cities y periferias

Como se ha venido comentando en nuestra serie sobre el futuro de las ciudades, las urbes son sistemas complejos, donde hay que trabajar con las comunidades y por ello surgió un concepto nuevo, el concepto de CIUDAD INTELIGENTE o SMART CITY. En este punto me gustaría remitirme a Alejandro Beivide, Director de Transformación Digital y Sistemas de Control de Acciona, como referente en la gestión del Ciclo Integral del Agua de manera “inteligente” y “automatizada”, otro experto que se cuela en nuestro diagnóstico, y como en sus diferentes artículos publicados en iAgua, nos revela con pasión y entusiasmo, como ese acrónimo que hace referencia a lo “específico”, a lo “medible”, a lo “alcanzable”, a lo “relevante” y por último a lo “ejecutado en un tiempo razonable”, debería de ayudarnos en la acepción más importante: inteligencia. Inteligencia en la gestión del agua, e inteligencia en la gestión de nuestras ciudades, y nos precisa el ingeniero en automática que, “nos ha permitido que lo que antes eran muchos sistemas conviviendo de manera separada, hoy en día es un gran <ecosistema> de aplicaciones, sistemas de gestión, datos e informaciones, cuando realmente el dato – o conjunto de datos o BIG DATA –, se transforma en información”. Una información fiable, que se puede contrastar y por ende un punto de partida de cómo actuar, de cómo mejorar dichas ciudades.

Pero tenemos algunos obstáculos. La falta de estudios a largo plazo de climas urbanos y por ello la falta de planificación de décadas ulteriores, pocas ayudas y subvenciones de investigación y pocas plataformas, donde la CIENCIA, debería jugar un papel muy importante y ser fuente política y práctica urbana, como nos manifiesta la doctora Xuemei Bai, entre las prioridades de investigación para ciudades y cambio climático. Así en marzo del 2018, en una reunión en Edmonton (Canadá), del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés) reunió a 700 investigadores, planificadores políticos y profesionales de 80 países y establecieron una NUEVA AGENDA URBANA, con 6 prioridades para las ciudades y la investigación del cambio climático. Entre las conclusiones establecieron que hay que tener especial cuidado con los “suburbios”, pues 3.000 millones de personas vivirán en tales lugares en el año 2.050, por lo que la estrategia pasa por establecer simulaciones climáticas que nos permitan prever el clima global y descender a tal nivel de detalle, para medir los riesgos y encontrar las soluciones. Como ejemplo citaban a Melbourne, que ha diseñado e instalado pavimentos permeables para reducir los riesgos de inundación.

Esas periferias son las que tan bien definió el arquitecto Renzo Piano, senador vitalicio por mandato del Presidente de la República italiana, en su discurso de aceptación del cargo en Roma, y con una clara visión de trabajar sobre las zonas más deprimidas de las ciudades, unas zonas y barriadas que son la ciudad del futuro. Para ello dedica su sueldo, contratando a una docena de arquitectos jóvenes, que piensan en cómo mejorar las fábricas de deseos de aquellos que viven en esas zonas. Pues el centro de muchas ciudades “se ha convertido en un showroom”, como Florencia o Venecia, indica el afamado constructor de sueños, en una entrevista en la revista EME, la revista de diseño de El Mundo, y continúa apostillando, “yo nací con la idea de que la política es un oficio noble. En la Grecia clásica, los elegidos hacían esta promesa <Yo os prometo, atenienses, devolveros Atenas más bella que la que me habéis entregado>. Política viene de “polis”, ciudad en griego. Así que cuando me dieron la función pública decidí ocuparme del destino de las ciudades y de sus periferias. Mi función, como arquitecto con formación humanista, es ocuparme de la ciudad, finalizaba el arquitecto filósofo.

Eje Agua - Ciudad

Como decimos ese eje fundamental AGUA – CIUDAD, pasa por conocer los recursos hídricos disponibles, la gobernanza y la gestión del agua, mediante la renovación urbana con mayor porcentaje de infraestructuras verdes. En España, hay también especialistas reunidos en torno a grupos de trabajo (ST-10 “agua y ciudad”, de la Fundación CONAMA) sobre estos problemas, buscando soluciones interesantes y aplicables, acotando la gestión a las aguas pluviales en las zonas urbanas, por ejemplo. La diagnosis es la misma que ya hemos venido indicando, y que comentábamos acerca de las ciudades chinas:

Excesiva urbanización à incremento de las superficies impermeabilizadas à interrupción del ciclo natural del agua à 90% de precipitaciones en forma de escorrentía superficial à incrementa caudales punta (inclusive a precipitaciones de corta duración y baja intensidad)  à INUNDACIÓN

            Por lo tanto tenemos que trabajar en este campo del conocimiento para que actuaciones que se hagan ahora redunden en mejoras a largo plazo.

Ciudades con futuro

En muchos medios de comunicación suelen aparecer especiales dedicados al futuro de las ciudades, cómo viviremos en el año 2050 (en plena mitad del siglo XXI), donde se espera que un 70% de la población viva en entornos urbanos. En ese ahínco el periodista vasco Iñaki Gabilondo ha volcado su penúltima energía profesional (como él mismo manifestó en su presentación), una serie de reportajes para Movistar sobre el hito “Cuando ya no esté”, donde nos desgrana a través de urbanistas, ingenieros, arquitectos, y demás cómo será la ciudad del futuro y esos atardeceres dentro de 30 años. especialistas que argumentaban cómo debería ser la ciudad del futuro:

·         Sostenible energéticamente

·         Compacta

·         Más conectada

·         Con más espacios verdes

·         Más accesibles

·         Sin atascos y menos vehículos

·         Más sociable

Si partimos de la base de que en el año 2019 existían en el mundo 33 megaciudades, es decir, ciudades de más de 10 millones de habitantes, es ahí donde hay que poner la venda, en esa llaga muy difícil de tapar… ¿Cómo hacemos más sociable o más conectada una ciudad de más de 10 millones de habitantes como Tokio o como Estambul?

En España unas cuatro millones de personas afirman sentirse “solas”, como ocurre en Londres, debido a que la soledad es un mal contemporáneo mundial, como leí en un reportaje de la BBC en enero de 2018, que ahora es tema de estado en Reino Unido, con la creación de un Ministerio de la Soledad, pues se estima que en el país de su Graciosa Majestad, unos 9 millones de personas se ven afectada por otra pandemia global, como la soledad, un 13,7% de la población británica, una cantidad mayor que toda los habitantes de la ciudad  del  Támesis en el año 2019, con 8,982 millones de ciudadanos. Por lo tanto, se hace necesario establecer unos nuevos modelos de convivencia, en tiempos de hiperconexión, con Internet y redes sociales, pues según informes de algunos expertos en el año 2017, la soledad es tan perjudicial para salud como fumar 15 cigarrillos al día. Y si tenemos en cuenta que los más afectados son personas mayores, en una Inglaterra donde la mitad de los ancianos de 75 años viven solos, estamos hablando de 2 millones de almas solitarias que pasan días inclusive semanas, sin ninguna interacción social. Es por ello, o mejor dicho, por ellos, que la difunta diputada laborista Jo Cox, creó la Comisión de la Soledad, para lidiar con un problema de Estado, aunque no pudo ver cristalizada su visión, en forma de Ministerio, debido a que fue asesinada en junio de 2016, antes de la votación del referéndum del Brexit de la Unión Europea.

 

Antes de abandonar la isla de Gran Bretaña, nos detenemos en otro de sus especialistas, como es Ricky Burdett, arquitecto, profesor de la London School of Economics, experto mundial en urbanismo, Comisario de la Bienal de Venecia y asesor del ex alcalde de Londres, Ken Livingstone, en la modernización de la capital tamesina, el cual indica en una entrevista concedida a El País Semanal en mayo de 2019, que “la falta de un orden cartesiano y la velocidad de crecimiento de las ciudades redefinirán las ciudades”. Y lo argumenta el Director del Departamento de Ciudades de la LSE donde trabajan urbanistas, sociólogos, geógrafos y científicos de todo el mundo, quién asegura sin titubeos sobre la ciudad, que “al final las ciudades sirven para juntar a la gente. Y no he visto evidencia en ningún sitio del mundo de que se pueda sustituir por algo mejor”. El problema de fondo de las ciudades del siglo XXI es que fueron diseñadas según los dictados del siglo XX, por ello Le Corbusier ya vio en 1925 un París con calles estrechas, viviendas sobrecargadas, aire contaminado y alta criminalidad, y paseando por el borde del Sena, pensó que lo MODERNO, la modernidad pasaba por LIMPIARLO y dotar de más vegetación a la capital parisina, y reducir un suelo que ocuparon los coches. Y continúa el Sr. Burdett con su alegato: “el problema es que las ciudades no se diseñan, sino que crecen autoconstruidas”, y ahí radica el quid de la cuestión: ¿Cómo gestionamos lo autoconstruido? “El crecimiento hoy es orgánico porque no se pagan impuestos para urbanizar, los barrios crecen sin atender a la disciplina urbanística, por lo que una ciudad ordenada, no es porosa, no acepta el cambio, y en cambio una ciudad de crecimiento poroso admite el cambio, lo inesperado”, sentencia con una sonrisa.  Y  en ese crecimiento interviene la participación pública y la privada, debiendo conseguir un equilibrio en dicha inversión. Si la inversión pública es mayor que la privada, ésta última dará “forma a la ciudad”, pero si es al contrario, si la inversión privada es mayor que la pública, “la primera condicionará la ciudad y por tanto su crecimiento”, comentaba antes de ratificar con un optimismo humanista que “la convivencia entre las necesidades del mercado libre, la sostenibilidad y la igualdad social es posible; necesitamos un sistema de gobierno que regule esa convivencia”, afirmaba este visionario que asesoró al alcalde Ken Livingstone que los vehículos que circularan por el centro pagaran una tasa (copiado de Singapur) y ganó las elecciones, con el lema de que “la comunidad local tiene una visión a corto plazo y los políticos deben tener una visión a largo plazo con medidas que hagan progresar a la ciudad”, finaliza el arquitecto y urbanista.

Territorios inteligentes

Un último especialista cae en nuestras páginas, quien nos aporta un punto de vista más amplio y distinto que lo aportado por la visión de Smart Cities, es Alfonso Vegara, Cónsul Honorario de Singapur en Madrid desde 2005, pues aleja el zoom de las ciudades situándolo a la altura del territorio, anhelando un equilibrio entre la COMPETITIVIDAD ECONÓMICA, la SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL y el EQUILIBRIO SOCIAL.

Este arquitecto y urbanista es Alfonso Vegara, presidente de la Fundación Metrópoli, Think Tank sobre opinión, análisis y propuestas sobre las ciudades del presente y del futuro, con una especial relevancia en las SUPERCIUDADES. En una entrevista (que me recomendó mi amigo y catedrático, José Mª Lozano, arquitecto y profesor en la UPV), al Sr. Vegara, se escondían algunos resortes que debemos entender para comprender cómo serían las ciudades dentro de 20 o 30 años. Con el visionado de un Webinar del finales del pasado mes de junio, organizado por el think tank independiente Institución Futuro de Pamplona, me ayudó a comprendí mejor este concepto tan novedoso como interesante que les desgrano.  

Partiendo de un dato que todos los expertos califican como de realista, y es que en el año 2050, casi un 70% de la población mundial vivirá en entornos urbanos, la ciudad seguirá siendo fundamental en la vida del hombre, y como llevamos indicando en toda la serie, será el próximo reto para la humanidad a corto plazo. La ciudad nos permite manejar una mejor escala que un país, nos argumenta el Sr. Vegara, para actuar en distintos frentes:

·         Cambio climático

·         Pobreza

·         Generación de empleo

·         Equilibrio social

·         Acogida de migrantes

·         Etc.

La CIUDAD tiene finalmente, poco poder político y una capacidad económica limitada para dar respuesta a los retos que se presenten, pero sí tiene una capacidad TRANSFORMADORA basada en el liderazgo, pues en las ciudades se generan ideas, nodos de innovación, desarrollo tecnológico, espacios privilegiados para el arte y la cultura,…con una distribución de la población en el territorio, por lo que las ciudades de tamaño medio, más equilibrado, pues las superciudades o megaciudades, tiene algunos inconvenientes muy significativos, como:

·         Excesivo precio del suelo

·         Excesivo precio de los productos inmobiliarios

·         Costes de congestión

·         Tiempos excesivos de desplazamientos cotidianos

·         Contaminación

·         Desigualdad social

·         Inseguridad, etc.

Según la Fundación Metrópoli, en el año 2040, las ciudades que más aportarán valor al PIB total de los países serán aquellas de tamaño medio en torno a 150.000 a 5 millones de habitantes, pasando de un 11% actual al futuro, y esperado, 37%. Y entre ellas, entre estas ciudades se desarrollarán unos denominados DIAMANTES TERRITORIALES, que provocan una conexión física y territorial, física y telemática, que dará lugar a una REORGANIZACIÓN DE LAS CIUDADES que formen parte de dicho sistema. Para ello veamos este concepto de los diamantes, con las siguiente imagen.

     

            La ciudad, la polis de los griegos, o los primeros asentamientos urbanos en Uruk (la actual Irak) hace unos cinco milenios y medio, siempre han sido elementos de confrontación y de crítica social, con un fuerte estigma, y como paradigma por todo lo relacionado con la 1ª Revolución Industrial en la Inglaterra de finales del siglo XVIII, donde la ciudad era signo de inseguridad o riesgo para la salud (véase el artículo sobre el Londres victoriano de aquella época y la labor magnífica de un ingeniero llamado Joseph Bazalgette) pero que no hay que confundir con la ciudad de la 4ª Revolución Industrial (¿4ª invención?) donde como decía Ricky Burdett, “es el mejor ecosistema par vivir y desarrollarse que tiene el hombre”, afirma Alfonso Vegara, e insiste en que la Participación Público – Privada (PPP) seguirá siendo fundamental y crucial, en esta etapa de la economía del conocimiento, para hacer lugares: más humanos, más agradables y más estimulantes, y continuaba apostillando, “los cambios más significativos en la planeación y planteamiento y diseño futuro de las ciudades, pasará por un FORTALECIMIENTO del concepto de TERRITORIO respecto al concepto tradicional de CIUDAD”.

            Y volviendo al principio, pasaremos de hablar de SMART CITIES a TERRITORIOS INTELIGENTES, donde encontrar el ansiado equilibrio para alcanzar la ciudad del futuro.


     Por lo tanto, en las próximas décadas, habrá que diseñar la región, que difiere de la planificación de la región. Para diseñar la región hay que:

·         Entender ecosistemas

·         Nuestros corredores ecológicos

·         Nuestros paisajes naturales y rurales

·         Sistema de núcleos tradicionales

·         Ciudades de tamaño medio y grandes ciudades

·         Y todo ello, interrelacionado.

El futuro del urbanismo, como avanzábamos, pasa por la colaboración público y privada, para que esta disciplina sea más creativa, con nuevos criterios para entender y diseñar el territorio en base a ámbitos funcionales y ecológicos.

 

CONCLUSIONES

Como corolario a esta serie de artículos, y partiendo de Le Corbusier con su solución para la Rive Droite, y pasando por el cálculo de la huella hídrica de nuestras empresas y actividades y en todos los usos del agua, el cálculo de 0 residuos de RSU antes de que diseñemos nuestras ciudades con portaminas y papel, como hizo Norman Foster en Masdar City en Abu Dhabi, el empleo “obligatorio” de la Economía Circular, como herramienta imprescindible, para una gestión correcta del agua, y donde cada gota de agua cuenta, para aquellos que seguimos soñando con planetas de consumo justo del agua, donde el doctor Yu Kungjian y el doctor Arjen Hoekstra, habrían sido magníficos compañeros de viaje, si no hubiera sido por la prematura desaparición del segundo.

Es evidente que en ese viaje, necesitaríamos la participación de la razón y la ciencia, como herramientas también muy interesantes, para aplicar los conceptos desarrollados por Steven Pinker de la Universidad de Harvard, un psicólogo cognitivista que nos pide volver a la Ilustración para aplicar los conceptos del pasado a las ciudades del futuro.

Conceptos como Smart City que, en lo más profundo de África no conocen pero que sí necesitan todavía de esa bomba que ayude al poblado a abastecer de agua a algunas decenas de kilómetros de distancia, son necesarios articular para dotar de mayor eficiencia a una gestión de un recurso tan esencial como escaso, y por ello, necesitamos aplicar todo el conocimiento disponible a nuestro alcance, y toda la tecnología. Y el concepto más amplio de los Territorios Inteligentes que nos trae, con sus diamantes territoriales, el doctor Vegara, y su Fundación Metrópoli, término de origen latino metrŏpolis, pero sus antecedentes etimológicos nos llevan a la lengua griega, pues con dicho vocablo se designaba a la ciudad principal de un estado o provincia. Hoy en día podemos designar con este término a ciudades como Nueva York, Ciudad de México, Moscú, Londres o Roma.

Y con la ciudad Eterna terminamos nuestro artículo, una ciudad fundada por Rómulo Remo y que cada vez que la visito hace que sienta el mismo estremecimiento que sintió Francisco de Quevedo, hace más de cuatrocientos años:

“¡Oh Roma!, en tu grandeza, en tu hermosura

huyó lo que era firme, y solamente

lo fugitivo permanece y dura”.

 

Si Roma fue reinventada cientos de veces, durante miles de años, las ciudades del presente más inmediato y del futuro más acuciante podrán ser inventadas, para satisfacer a sus habitantes, para que progresen, para que se relacionen y nunca se sientan solos, para que disfruten, para, en definitiva, ver pasar el tiempo por el prisma de un amanecer que no duerma nunca.

 

(Este artículo fue publicado en el blog de Juan José Argudo García de www.iagua.es )